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Red Ambiental de Asturias
Desarrollo del Plan de Vigilancia Sanitaria de la fauna silvestre
La vigilancia sanitaria de la fauna silvestre es fundamental dentro de la gestión de los recursos naturales, ya que el conocimiento de la situación de las enfermedades que les afecta es importante por varios motivos:
- Por sus efectos sobre la sanidad ganadera y la salud pública.
- Por sus efectos sobre la conservación de la fauna silvestre.
- Por sus efectos en la gestión cinegética.
En ese sentido, el Principado de Asturias, cuenta desde el año 2014 con un Plan de Vigilancia Sanitaria de la Fauna Silvestre y cuyo principal objetivo es obtener información sobre la situación sanitaria de la fauna silvestre y la doméstica, así como posibilitar una correcta protección de la salud pública.
Este programa, se organiza a través de 2 subprogramas: el subprograma de Vigilancia Activa y el subprograma de Vigilancia Pasiva:
Subprograma de Vigilancia Activa.-
El Subprograma de Vigilancia Activa, consiste en el diseño de un muestreo en distintos grupos taxonómicos de animales silvestres, a los que se accederá para obtener muestras siguiendo una planificación previamente establecida, fundamentalmente cacerías, y sobre los que se realiza la investigación de una serie de enfermedades consideradas relevantes, con el principal objetivo de conocer la prevalencia por especies de las enfermedades a investigar y crear un banco de muestras de interés que pueda servir para la realización de estudios retrospectivos de otras enfermedades de la fauna. Se realiza la vigilancia con mayor o menor intensidad en diferentes especies en función del riesgo que tiene cada una de ellas de actuar como reservorios de la enfermedad y suponer un riesgo para la erradicación de la enfermedad en el ganado.
Para la selección de especies a vigilar se tiene en cuenta:
- El riesgo potencial de que ejemplares de esa especie puedan contagiarse y transmitir la enfermedad. (susceptibilidad a la infección)
- La población de esa especie en el área de estudio. (no tiene sentido en poblaciones muy escasas)
- La densidad de la población, ya que está directamente asociada al riesgo de transmisión entre individuos de esa especie.
- La posibilidad de interaccionar con el ganado, de forma directa o indirecta.
Por ello, las especies a vigilar, y la intensidad de la vigilancia a que se someten pueden variar entre diferentes zonas geográficas, e incluso también en el tiempo.
En Asturias, en base al conocimiento adquirido desde hace años, se han identificado 2 especies prioritarias (jabalí y tejón), y otras especies no prioritarias (ciervo, gamo y corzo).
Debido a que la mayor capacidad de muestreo deriva de la actividad cinegética, las unidades geográficas estarán fundamentalmente constituidas por los distintos espacios de gestión de la caza: cotos de caza y reservas de caza. Para cada uno de ellos, se establecen, en función de la ejecución de los planes de aprovechamiento cinegético de las distintas especies en años anteriores, un número mínimo de ejemplares a muestrear. También se tendrán en cuenta la información de los censos disponibles de las distintas especies objetivo del programa.
En el caso de otras especies sobre las que no se realiza el aprovechamiento cinegético, las unidades geográficas se constituirán en base a otros criterios, fundamentalmente vinculados a los ecosistemas que condicionan la distribución de las mismas.
Las muestras más habituales serán obtenidas por parte de la Guardería del Medio Natural en el caso de las reservas y por parte de los Guardas de los Cotos o incluso los propios cazadores, en el transcurso de la actividad cinegética y siguiendo los protocolos establecidos por el Servicio.
Las muestras obtenidas, son vehiculadas prioritariamente al Laboratorio de Sanidad Animal de Jove – Gijón, aunque en determinados casos, se hace necesario realizar envíos para analíticas a otro tipo de laboratorio.
Subprograma de Vigilancia Pasiva.-
En cuanto al Subprograma de Vigilancia Pasiva, consiste en el estudio de las enfermedades tanto en animales vivos y con síntomas de enfermedad, como en aquellos aparecidos muertos y que se considere susceptibles de haberla padecido, a través de un análisis detallado, una toma completa de muestras y las labores oportunas de diagnóstico de la causa de la muerte/enfermedad del animal.
Este tipo de vigilancia pasiva, permite conocer las causas de mortalidad más relevantes y alertar sobre posibles problemas sanitarios que afecten a las diferentes especies objeto de estudio. En ese sentido, desde la puesta en marcha de la atención veterinaria a la fauna silvestre en las instalaciones habilitadas a tal efecto en el Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre, se ha establecido una red de recogida de avisos y animales lesionados/enfermos que permite la comunicación directa de particulares con la Administración y sus servicios veterinarios.
Tuberculosis Bovina y Fauna Silvestre.-
Por otro lado, el Plan de Vigilancia Sanitaria de la Fauna Silvestre del Principado de Asturias, hace también especial referencia a la tuberculosis bovina, enfermedad sometida al Programa Nacional de Erradicación en los bovinos domésticos durante más de 30 años. Por ello es preciso conocer el papel que juega la fauna silvestre en el mantenimiento de la infección y evaluar su posible efecto como reservorio de la enfermedad en determinados casos y zonas. Para ello, y en el marco del Programa Nacional de Vigilancia de Fauna Silvestre, se establece una vigilancia específica sobre las dos especies silvestres que pueden jugar un papel en la epidemiología de la tuberculosis bovina: el jabalí y el tejón, incluyendo las siguientes actuaciones:
- Un Programa de Vigilancia Activa: en dos dimensiones.
Un plan de vigilancia diseñado para toda Asturias, en base a un muestreo por todo el territorio, fijado en función de la densidad de la especie y la presión cinegética, repartiendo muestras entre los distintos espacios cinegéticos para analizar sobre todo los jabalíes, por entender que puede ser la especie que más efectos puede ocasionar. Los resultados de ese muestreo tienen significado para conocer, año tras año la prevalencia de la enfermedad a nivel de Asturias, pero no son representativos a un nivel más local, ya que el muestreo no está diseñado para ese fin. Este muestreo lo coordina el servicio de Vida Silvestre, y las muestras las obtienen los Guardas de los Cotos Regionales de Caza o los Agentes del Medio Natural, en reservas de caza.
Además de ese muestreo para toda Asturias, hay también un plan a nivel local, desde hace 10 años, en las zonas en las que se confirman los focos de tuberculosis en el ganado, realizando un muestreo intensivo de jabalíes para saber la situación de la tuberculosis en esta especie e intentar establecer vinculación epidemiológica con los casos de ganado bovino. Este muestreo lo realiza el servicio de Sanidad Animal de la Dirección General de Ganadería.
2.- Por otro lado, está el Programa de Vigilancia Pasiva, que al igual que el resto de enfermedades, se aprovechará la aparición de animales muertos para la toma de muestras y su posterior investigación.
Documentación relacionada :
- Plan de Vigilancia Sanitaria de la Vida Silvestre (Edición 2).
- Informe de Resultados del Programa 2023.
- Informe de Resultados del Programa 2024
