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Contexto europeo en la lucha contra el cambio climático
Libro Blanco de adaptación al cambio climático.
Ante el cambio climático, se requieren dos tipos de respuestas: en primer lugar, es importante reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), para lo cual deben adoptarse medidas de “mitigación”, y en segundo lugar hay que actuar para hacer frente a sus impactos inevitables, es decir, tomar medidas de “adaptación”.
En los últimos años la UE ha desarrollado distintas políticas orientadas a la mitigación, con el fin de alcanzar objetivos ambiciosos de reducción de GEI a medio y largo plazo, pero el cambio climático ya está ocurriendo y se irá acentuando cada vez más en las próximas décadas debido al efecto retardado de las emisiones pasadas, por lo que adaptarse se ha convertido en un complemento indispensable a las medidas de lucha contra el cambio climático.
En junio de 2007, la Comisión Europea publicó un documento de reflexión, en forma de Libro Verde, sobre la adaptación al cambio climático para mejorar la concienciación sobre la necesidad de actuar en Europa y fomentar el debate sobre cuestiones prioritarias.
El denominado Libro verde de adaptación al cambio climático en Europa: opciones de actuaciones para la UE sugería actuar a nivel europeo para integrar las necesidades de adaptación al cambio climático en las políticas internas y externas de la UE, mejorar el conocimiento de los efectos del cambio climático por medio de la investigación y conseguir que la sociedad civil y el resto de partes interesadas se impliquen en el diseño de estrategias de adaptación.
Sobre la base de este documento y de otros trabajos de investigación, la Comisión Europea presentó en abril de 2009 el Libro blanco de adaptación al cambio climático con propuestas concreta para el desarrollo de políticas orientadas a establecer un marco para reducir la vulnerabilidad de la UE al impacto del cambio climático.
El Libro Blanco establece una estrategia en dos fases. La primera se desarrolló hasta el año 2012 y tuvo como objetivo sentar las bases para la preparación de una estrategia global de adaptación de la UE a partir de 2010, para lo que esta fase inicial se estructuraba en cuatro ejes de actuación:
• Construir una base de conocimientos sólida sobre el impacto y las consecuencias del cambio climático para la UE.
• Integrar la adaptación en las políticas clave de la UE.
• Utilizar una combinación de instrumentos estratégicos (instrumentos de mercado, orientaciones, asociaciones entre el sector público y el privado) para garantizar la eficacia de la adaptación.
• Reforzar la cooperación internacional en materia de adaptación.
El éxito de la estrategia depende de una cooperación estrecha entre las autoridades locales, regionales, nacionales y de la UE. Los impactos del cambio climático van a variar por regiones, siendo especialmente vulnerables las zonas costeras y montañosas, al igual que las llanuras aluviales, por lo que la mayor parte de las medidas de adaptación se aplicarán a nivel nacional o regional. El papel de la Unión Europea consistirá en apoyar esos esfuerzos con una estrategia integrada y coordinada, en particular en cuestiones transfronterizas y en el caso de las políticas que están ya muy integradas a escala de la UE.
La UE pretende también que la adaptación al cambio climático ocupe un lugar central en todas sus políticas, en particular en las de exteriores para ayudar a los países más afectados y cooperar en cuestiones de adaptación a nivel internacional con los países socios.
Con el objeto de desarrollar una estrategia global de adaptación para la segunda fase, que comenzó en 2013, la Comisión ha analizado con periodicidad los avances realizados en la aplicación de la primera fase del marco de actuación expuesto en el Libro Blanco.
