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Cambios observados en el clima de Asturias

Efectos del cambio climático sobre la costa y el mar en Asturias.

Uña de gato

El Cambio Climático no es sólo un proceso atmosférico, sino que afecta directamente a los océanos. Aunque éstos pueden actuar como moduladores del cambio atmosférico, también sufren sus efectos, como la absorción de una parte significativa, cercana al 40%, del dióxido de carbono emitido a la atmósfera por acción antropogénica, o el propio calentamiento de los océanos que se traduce en cambios en las propiedades térmicas y salinas del agua marina y por tanto en la circulación general y regional.

 

En el estudio titulado “Evidencias y efectos potenciales del cambio climático en Asturias”, que reúne las conclusiones del Panel de Expertos CLIMAS, se analizan las evidencias existentes hasta la actualidad de los cambios observados en el Mar Cantábrico y en especial en la costa de Asturias, y los posibles impactos que estos cambios pueden originar.

 

El aumento observado en las últimas décadas en la temperatura de los océanos, debido al cambio climático, se hace más evidente en las capas superficiales. Según los estudios realizados sobre incrementos térmicos superficiales en la costa asturiana, estos son más intensos en las aguas de la zona de talud continental que en la costa, y su explicación podría asociarse a la advección de aguas de origen subtropical. Estos incrementos térmicos, detectables hasta profundidades de 20 metros, producen cambios en la estructura de la columna de agua de nuestras costas, que generan modificaciones químicas y biológicas, como la reducción en la concentración de algunos nutrientes inorgánicos, como el nitrato y el silicato, y efectos sobre la composición del fitoplancton.

 

La elevación del nivel del mar en el Cantábrico está documentada desde hace décadas. Los datos tomados entre 1947 y 1996 arrojan un incremento de 8 cm en Santander y 12 cm en A Coruña. La elevación media, según los datos registrados por los mareógrafos y los obtenidos a partir de satélites, se sitúa entre los 3 y los 6 mm por año, lo que se aproxima mucho a la media de elevación mundial del nivel del mar.

 

Según indican las proyecciones de los modelos matemáticos, el retroceso de la línea de costa por el aumento del nivel del mar en Asturias podría situarse en torno a 12 m para el año 2050, lo que conllevaría un descenso de la superficie de playa seca útil, y por lo tanto una reducción de la defensa natural de la costa, más relevante en las playas encajadas y en los puntales existentes en la desembocadura de las rías.

 

En la costa de Asturias se ha detectado una reducción significativa en la productividad marina, que puede ser debida al descenso en la concentración de nutrientes y al cambio en la estacionalidad del afloramiento de aguas profundas y, por tanto, a un efecto indirecto del Cambio Climático.

 

Este está afectando también a la distribución de las especies de zooplancton: aparecen algunas especies típicas de zonas templado-cálidas, mientras que otras, de aguas frías, están reduciendo su presencia en el Cantábrico.

 

El incremento de temperatura superficial observado en el mar Cantábrico durante las dos últimas décadas ha podido influir, directa e indirectamente en las poblaciones de peces, sobre todo en las pelágicas (sardina, anchoa, bonito, etc.). Estos efectos se pueden observar por cambios en la producción y capturas, y en la distribución de las especies. Si, como se ha comentado antes, la producción primaria disminuye, también lo hará la masa de organismos de niveles superiores de la cadena alimentaria, donde se encuentran la mayoría de las especies explotadas. En todo caso, las predicciones apuntan hacia una mayor presencia de especies de aguas templado-cálidas.

 

También se han documentado cambios importantes en las comunidades de macroalgas costeras en Asturias en los últimos 25 años. Por citar un ejemplo, se ha reducido de forma importante la biomasa de especies de algas templado-frías como Fucales y Laminariales, lo que está afectando a la organización de los ecosistemas costeros. Las previsiones de futuro, según la tendencia actual, incluyen la desaparición en menos de 40 años de especies de macroalgas definidoras de comunidades.